martes, 25 de marzo de 2014

Las escuelas neokantianas

La filosofía de Kant tuvo una notable continuación y desarrollos totalmente nuevos en épocas sucesivas. El retorno de Kant, para citar sólo un ejemplo, constituye el motivo principal del discurso de ingreso a la Universidad de Eduardo Zeller, Sobre el significado y el cumplimiento de la teoría del conocimiento, escrito en 1862.

Marburgo y la escuela kantiana

- Escuelas neokantianas: Baden y Marburgo


El giro decisivo se produce en Alemania gracias a dos escuelas llamadas precisamente neokantianas: la de Baden, cuyos máximos exponentes fueron Heinrich Rickert (1863-1936) y Wilhelm Windelband (1848-1915); y la más conocida Escuela de Marburgo, representada por Hermann Cohen (1842-1918) y Paul Natorp (1854-1924); las últimas consideraciones fueron sintetizadas por Ernst Cassirer (1874-1945).

martes, 4 de febrero de 2014

El irracionalismo: Schopenhauer, Kierkegaard y Nietzsche

El poderoso sistema filosófico hegeliano no fue la única forma con que la humanidad se midió con las luces y las sombras de la herencia ilustrada, entre las voces que se le opusieron ocupa un lugar particular el "irracionalismo" de mediados del siglo XIX.

Schopenhauer y el irracionalismo
Arthur Schopenhauer (1788-1860), filósofo alemán. Su disertación para el doctorado, obtenido en Jena en 1813, fue el núcleo de El mundo como voluntad y como representación, 1818.

- Hegelianos e irracionalistas


El adjetivo "irracional" no debe entenderse aquí en sentido peyorativo, sino como índice de la contraposición a la racionalidad histórica, hecha de contradicciones y de superación de estas contradicciones y de superación de estas contradicciones, expresada en la filosofía dialéctica de Hegel y de Marx. Hegelianos e irracionalistas comparten a menudo la idea de que el curso de la historia se ha perturbado y que el dolor y la injusticia son intolerables para una filosofía digna de este nombre; la diferencia se encuentra en el planteamiento de respuesta a esta amarga constatación. Todo depende de cómo se conciba la relación entre historia y verdad; si imaginamos que no podemos intervenir, como hicieron los filósofos irracionalistas, entonces el mal que reina en el mundo es una verdad inmutable, con la que el hombre tiene que vérselas, aceptar el destino y buscar en alguna forma de rechazo una solución personal al problema. Exactamente lo contrario de la perspectiva hegeliana, donde verdad e historia están estrechamente entrelazadas: la verdad de la injusticia, por ejemplo, no radica sólo en constatar que existe sino también en decir y obrar de modo que deje de existir.

domingo, 19 de enero de 2014

La filosofía política del liberalismo

Thomas Hobbes, John Locke y John Stuart Mill son considerados, a pesar de las sustanciales diferencias que existen entre sus teorizaciones políticas y filosóficas, los fundadores del moderno liberalismo, doctrina política del estado y teoría filosófica sobre los orígenes y fundamentos del Derecho.

Filosofia politica liberalismo
Reino Unido fue la cuna de la mayoría de los exponentes liberales.

Los liberales sostienen la existencia de derechos inalienables de todo individuo, derechos que el hombre adquiere por naturaleza, y que ni el estado ni otros órganos colectivos pueden limitar si no es por común acuerdo de todos los miembros. Entre estos derechos se encuentran la libertad de pensamiento y palabra, la representación política y, naturalmente, la propiedad privada.

viernes, 17 de enero de 2014

La filosofía de "El capital" de Marx

La mesa, escribe Marx en El capital (publicada en varias etapas de 1867 a 1894), es un objeto simple sólo mientras no la miramos, pero si la observamos con atención se alza sobre sus piernas, se va de paseo por el mundo y presenta una gran cantidad de cuestiones metafísicas. Si pongo encima de ella objetos, se me aparece claramente su valor de uso: sirve para sostener, comer y escribir. Es en el momento en que dejo de considerarla como un ente natural cuando se revela su complejidad. En primer lugar ha sido producida, alguien la ha construido utilizando inteligencia, herramientas, madera y trabajo. Además de ser un objeto útil, la mesa es también el resultado de una actividad humana, el trabajo. Por este motivo, además de ser útil tiene un valor, debo comprarla para poseerla. Y su valor depende del grado de progreso de las ciencias en general; si entre los antiguos construir una mesa de nogal suponía trabajar durante un mes, con los instrumentos actuales es suficiente una semana; la mesa de nogal en sí es la misma, pero su valor en términos de cantidad de trabajo ha cambiado. En cierto sentido puede decirse que nuestra mesa, si se la interroga, nos dice también con qué tipo de habilidad ha sido producida, qué conocimientos se han empleado, cuánto esfuerzo ha costado, y muchas cosas más. La mesa es un objeto, pero también una mercancía. Quien produce mesas sólo las construye y quien las compra no las produce. La existencia de la mesa nos dice también que vivimos en una sociedad donde rige la división social del trabajo, donde cada uno hace algo, siempre lo mismo, porque está seguro de poder cambiar el fruto de su trabajo con otros, y de que esta colaboración es conveniente para todos. Si en un mes un carpintero produce diez mesas, un zapatero cien zapatos y un panadero mil panes, el valor de cambio, el precio al que se cambian, diez mesas, diez zapatos y mil panes, será idéntico. La medida del valor de cambio de una mercancía se expresa mediante la cantidad de horas de trabajo necesario para producirla.

Filosofia Marx Capital

Marx sabe bien que éste es un modelo ideal; en la realidad otras muchas cosas establecen el valor de una mercancía; el hecho, por ejemplo, de que sólo algunos estén en condiciones de fabricarla, el peligro inherente en un oficio o la escasez hacen que el precio de la mercancía pueda alejarse bastante del precio medido por la cantidad de trabajo. Todo ello, en lugar de refutar la crítica marxiana a la filosofía de Hegel, no hace más que reforzarla. Ahora bien, si en lugar de partir del Espíritu lo hacemos de la actividad concreta del hombre, de la actividad por la que el hombre se mantiene en vida, se reproduce, etc., comienzan a clarificarse las misteriosas potencias del Espíritu que se extraña y se reencuentra. Tienen nombre: ciencia, progreso, trabajo, mercancía, cambio, etc. No es el Espíritu quien produce los medios para vivir, sino el trabajo y la inteligencia humanas tienen una cualidad que también poseía el Espíritu: lo que producen se les aparece a los hombres como algo extraño. Sobre esta vía Marx da otro paso decisivo separando el modo de producción del conocimiento del modo de producción. ¿Acaso quien enciende la luz tiene que saber también cómo funciona la electricidad? No, ciertamente, y del mismo modo quien vive en una sociedad no sabe a menudo cómo ésta funciona, en qué modo va avanzando y se produce a sí misma, cuál es su modo de producción. Los hombres extraen experiencia de los efectos, y el modo en que una sociedad se reproduce (el esclavo sabe muy bien que no es amo de sí mismo), pero nunca directamente de la sociedad en su conjunto. Ésta, aun producida por los hombres, en un cierto sentido los domina o delimita el campo de las posibilidades. Son dos los poderes de la sociedad frente a los cuales los individuos son totalmente impotentes, Marx los llama fuerzas productivas y relaciones de producción. Fuerzas productivas son aquellas que aumentan la capacidad del hombre de procurarse los bienes; son fuerzas productivas la ciencia, la técnica, la tecnología, etc. Las relaciones de producción en cambio son el modo en que el trabajo y las fuerzas productivas se organizan dentro de una sociedad. El taller artesano que produce muebles es una relación de producción del mismo modo que la industria moderna la ha sustituido.

martes, 14 de enero de 2014

La filosofía de Karl Marx frente a Hegel

Los filósofos han pensado a menudo que los ojos de la mente eran el mejor instrumento para captar la realidad de los cinco sentidos. No es que dudaran de lo que escribió Aristóteles ("nada hay en el intelecto que no haya pasado antes por los sentidos"): más bien destacaron que tampoco los cinco sentidos tienen acceso directo a la realidad, sino que deben ser educados y confortados por el pensamiento. Los niños muy pequeños, como es sabido, no están en condiciones de ver ni de oír, deben aprender a hacerlo, como más tarde aprenderán a hablar.

Filosofia Karl Marx
Karl Marx (1818-1883), filósofo, economista y hombre político alemán. En 1844 se trasladó a París para estudiar economía y publica Los manuscritos económico-filosóficos de 1844.

Nuestro cerebro cumple una infinidad de velocísimas operaciones para que los datos que llegan a los órganos del sentido adquieran significado y orden.