viernes, 26 de octubre de 2012

La imposibilidad del discurso puramente racional



Como señala Francisco Carpintero, no es posible encontrar soluciones a las cuestiones humanas –siempre ceñidas a situaciones concretas- planteando procedimientos meramente formales. En efecto, el jurista no puede evitar sentirse un poco desconcertado ante las teorías de Habermas y Rawls. El profesional del derecho está acostumbrado a tratar con una cotidianidad social compuesta de escrituras públicas, contratos de arrendamiento, compraventas mercantiles, recursos administrativos, etc. Sabe –lo sabe desde hace siglos- que su tarea consiste en estudiar un problema concreto para encontrar una solución adecuada a derecho a partir de sus circunstancias. Por ese motivo, experimenta una desazón considerable ante conceptos como el de “situación ideal de habla” o “posición original” que implican precisamente ignorar las peculiaridades del problema si se quiere hallar una solución racional. Al jurista le cuesta entender que una solución sensata pueda venir de un mecanismo que prescinde de las características del problema que reclama solución.

Es comprensible esa perplejidad, porque sin referencia a contenidos concretos una mera forma o procedimiento no sirve para nada. Habermas explica que el consenso racional que él defiende sí gira alrededor de cuestiones materiales específicas, pero sostiene al mismo tiempo que la racionalidad de la decisión acordada no puede basarse en esos contenidos, sino en su grado de aceptabilidad dentro de un diálogo libre. Hay que preguntar, no obstante, como es posible discernir si una solución es razonable o no sin atender al contenido de la propuesta discutida ni a su relación con el problema menesteroso de resolución. Los sujetos que eligen criterios de actuación deberán tener en cuenta esos aspectos si quieren ser verdaderamente racionales y no desarrollar un diálogo absurdo centrado en la nada. Expresado de otra forma: cuando dialogamos siempre lo hacemos sobre algo y ese “algo” concreto ha de proporcionar algún tipo de directriz acerca del curso seguido por los dialogantes; las exigencias de la materia tratada no pueden ser obviadas en un análisis de la racionalidad discursiva.

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- El Consenso Nacional: artículos en nuestro blog de Teoría del Derecho


+ Claves de la racionalidad práctica

+ El fundamento oculto de consenso nacional

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Fuente:
Apuntes del profesor Manuel Jesús Rodríguez Puerto, correspondientes a la asignatura de Teoría del Derecho, impartida en la Universidad de Cádiz.