viernes, 11 de octubre de 2013

Las críticas filosóficas de los Derechos humanos


La doctrina de los derechos humanos ha sido objeto de diversas formas de criticismo filosófico fundamental. Estos desafíos para la validez filosófica de los derechos humanos como una doctrina moral, difieren de evaluaciones críticas de las diversas teorías filosóficas de apoyo de la doctrina por la sencilla razón de que su objetivo es demostrar lo que perciben las falacias filosóficas sobre las cuales se fundan los derechos humanos.

Derechos humanos

Dos de estas formas de análisis contienen dos atenciones críticas especiales: una que desafía las pretensiones universalistas de los derechos humanos, y otra que cuestiona el carácter objetivo de presunción de los principios de derechos humanos.

El relativismo moral


Partidarios filosóficos de los derechos humanos están necesariamente comprometidos con una forma de universalismo moral. Como principios morales y como doctrina moral, los derechos humanos son considerados como universalmente válidos. Empero, el universalismo moral ha sido durante mucho tiempo objeto de críticas por los llamados relativistas morales. Los relativistas morales sostienen que no existen verdades morales universalmente válidas. Para los relativistas morales, simplemente no hay tal cosa como una doctrina moral de validez universal. Los relativistas consideran la moral como un fenómeno social e histórico. Por lo tanto, las creencias y los principios morales son considerados como social e históricamente contingentes, válidos sólo para las culturas y las sociedades en que se originan y en el que están ampliamente aprobados. Los relativistas apuntan a la amplia gama de diversas creencias y prácticas aparentes que se observan en el mundo moderno como apoyo empírico para su posición moral. Incluso, dentro de una sociedad contemporánea única, como Estados Unidos o Gran Bretaña, uno puede encontrar una gran diversidad de creencias morales fundamentales, principios y prácticas. Esta es en esencia la síntesis de lo que propenden con su crítica los relativistas morales.