miércoles, 4 de diciembre de 2013

Hermenéutica: la ciencia de la interpretación


La hermenéutica -del griego hermenéuein, interpretar- es el arte de hacer comprensible y cierto el significado de un texto. Platón la describe como la mediación que los oráculos y los poetas desarrollaron para referirse al pensamiento de los dioses, demasiado lejano del pensamiento de los hombres para ser comprendido directamente y, por lo tanto, necesitado de una interpretación que lo aproxime a la inteligencia humana tanto en el plano conceptual como científico.

Hermeneutica

Pero ya Aristóteles amplía el sentido de la interpretación a toda operación lingüística en cuanto traducción en palabras y conceptos de realidades percibidas con los sentidos; por tanto, transposición de un ámbito no lingüística en cuanto traducción en palabras y conceptos de realidades percibidas con los sentidos; por tanto, transposición de un ámbito no lingüístico -la percepción- al lenguaje. En la historia de este arte representa un hito la denominada hermenéutica bíblica, la ciencia que se dedica al estudio y comprensión, literal y conceptual, de la Biblia.

La palabra de Dios vertida sobre la página escrita de interpretación porque puede ser oscura, y debe ser explicitada, ya porque, como enseña la tradición medieval codificada en los cánones bíblicos (las listas oficiales con valor normativo de los libros bíblicos, establecidas a partir del Concilio de Trento celebrado en 1546), cada pasaje de las Sagradas Escrituras posee distintos niveles de sentido y otros tantos niveles de interpretación: uno literal, que describe acontecimientos y situaciones, otro integral, relativo al conjunto de la historia narrada en la Biblia, un tercero llamado sentido típico o también alegórico, del que es posible extraer enseñanzas éticas, y finalmente el sentido pleno o anagógico que constituye el conjunto de la Biblia como anuncio de salvación y práctica de fe.

Este planteamiento elaborado por san Pablo desplaza la esfera de la interpretación de la clarificación de pasos oscuros al reconocimiento del contenido íntegro de un texto; la hermenéutica se convierte de este modo no en un auxilio a la lectura, sino en la técnica de la lectura misma. Así transformada, la hermenéutica recibe nueva formulación en época romántica, verdadero apogeo de la teoría de la interpretación.

Se debe a E. D. Schleiermacher la más célebre expresión del círculo hermenéutico, o del reconocimiento que el sentido de cada frase particular depende del contexto en el que está insertada, el todo, pero éste a su vez está compuesto de las partes que en él actúan, así que para comprender un mensaje, para reconstruir lo que verdaderamente el autor ha querido comunicar, es necesario moverse continuamente entre anticipaciones del significado general y reflexiones a posteriori sobre el sentido de las distintas partes.

La hermenéutica se convierte en una parte de la ciencia histórica con el alemán W. Dilthey quien identifica la operación de la comprensión con la reconstrucción de todos los elementos objetivos (período histórico, situación social, cultura de referencia, etc.) y subjetivos (otros textos del mismo autor, su vida, etc.) necesarios para colmar y superar la distancia temporal o espacial que separa al autor del lector. En el panorama de la reflexión filosófica actual la hermenéutica tiende a ser identificada por algunos autores como Hans Gadamer y Paul Ricoeur, con la filosofía misma; toda lectura, pensamiento y escritura, toda utilización del lenguaje, presupone una parte de interpretación y traducción del mundo empírico, de los sentimientos y de la psicología hasta llegar al lenguaje conceptual.

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